Opinión, Arte y Diseño Web por Rafael Torres




Lo Cool y lo Peligroso

[Aquí de vuelta luego de un largo descanso para revolcarme en temas totalmente superficiales...]

Miles Davis - Birth of the Cool

El famoso escritor Stephen King habla en una columna reciente acerca de algo que todos conocemos pero pocos sabemos explicar: la escurridiza cualidad de ser cool. Es un excelente artículo, y da en el clavo con los múltiples ejemplos de quiénes lo son y quiénes no en el mundo del entretenimiento y la política (que al fin y al cabo son lo mismo, ¿no?).

King propone que el término “cool” está más allá de cualquier definición posible, y que una persona sencillamente es cool o no lo es. Ser parte de tal o cuál grupo no te hace automáticamente cool. Ser famoso ciertamente no te hace cool. Eso hace sentido, pero creo que hay un elemento universal que aplica a todo lo cool, y es el elemento del peligro. Peligro, sí. Hablo de la osadía, ser atrevido sin tratar de serlo, hablo de aquellos a quienes una actitud de “me importa un carajo” le sale completamente natural, sin despeinarse.

Un buen ejemplo que da King es el actor Tom Hanks: excelente artista con una increíble capacidad para el drama y la comedia, simpático; de seguro pasará a la historia como uno de los grandes actores del cine norteamericano. Pero Tom Hanks no es cool. A la hora de repartir adjetivos, fiable y seguro le encajan, pero definitivamente nadie diría que Tom Hanks es peligroso. La antítesis de Hanks: Jack Nicholson, que según King siempre es cool no importa lo mala que sea la película en la que aparezca. Inclusive podríamos ir más allá y decir que si ponemos juntos en una cinta a Hanks y a Nicholson (Hanks siendo el bueno y Nicholson el malo, por supuesto), probablemente vamos a apoyar abrumadoramente a Nicholson. Hey, ¿será por eso que nunca han estado en una película juntos?

Otro ejemplo interesante del mundo del cine: Steven Spielberg no es cool, a pesar de su impresionante récord como director. Su tipo de entretenimiento es demasiado sano y recto, y tampoco se le puede llamar peligroso. Estoy seguro que algún lector me puede señalar momentos específicos de sus películas que son cool, pero eso no es suficiente. Por el contrario, Quentin Tarantino es consistentemente cool. Aun cuando sus películas están llenas de defectos (piense en Death Proof), su obra es la verdadera definición de peligro (de nuevo, piense en Death Proof).

Hablando de Tarantino y Spielberg, su estátus demuestra que ser cool no tiene nada que ver con que un artista sea “indie” o popular (ambos son directores muy populares). Muchos confunden ambas cosas y presumen que lo indie es automáticamente cool y que lo “mainstream” no. Esto es incorrecto; hay peligro en ambos lados, al igual que hay buena y pobre calidad en lo chiquito y lo grande. Por ejemplo, en muchas ocasiones el punk es cool, prueba de que lo cool es independiente de la calidad de la ejecución. De hecho, en ocasiones la mala calidad realza el factor cool, como he hablado anteriormente en cuanto a las películas de explotación y de bajo presupuesto.

De paso, algo interesante que se desprende de este punto es que lo cool suele redimir la mala calidad. Sí, así como lo oyó. Esto explica el punk y otros géneros como el reggaetón, al menos en su infancia. También explica la reacción virulenta de personas que no entienden cómo estas expresiones alcanzan tan altos niveles de lealtad entre su fanaticada. Esta gente no son ni entienden el concepto de ser cool.

También podemos ver la otra cara de la moneda. La mayor parte del arte ultrapop jamás podrá ser cool, porque en muchos casos el mainstream implica un nivel de seguridad y fobia al riesgo, al peligro. Tiene que ser así para que sea apetecible a las masas. Muchos de los artistas en el top 40 podrán ser buenos, pero jamás serán cool.

Otro ejemplo (el que me llevó a escribir este artículo): el otro día estaba tratando de precisar por qué me disgusta la música de Gilberto Santarrosa. Sí, escucharon bien, me disgusta; mis disculpas a los fans. La música de Santarrosa es perfecto pop, lleno de ganchos y melodías inolvidables, algo que he defendido en ocasiones anteriores, y está perfectamente escrita y ejecutada con la mejor calidad. Resulta que Santarrosa, como he explicado, carece de cualquier tipo de peligrosidad en su música. Hasta podría decir que en cierto modo me ofende lo poco ofensiva que es. Por eso aunque es excelente jamás podrá ser cool. ¿Qué salsero es cool? Héctor Lavoe, por supuesto (de esto hablé en un artículo anterior). Jaime Torres Torres del Nuevo Día se equivoca; Héctor Lavoe no se convirtió en mito “por su transparencia, humildad, sensibilidad, sencillez, sinceridad, alegrías y sufrimientos”. Héctor Lavoe se convirtió en mito porque era la definición del peligro; era, sencillamente, cool. Y de la misma forma que nos atrae Lavoe y su accidentada historia personal, nos atraen los poetas malditos y los artistas/personalidades que de alguna forma siguieron este modelo del “crash and burn”.

King también hace una distinción entre lo que es “hot” y lo que es cool. Ser “hot” es un asunto puramente sexual, ser cool va más allá. Aquí hay una buena lección para las chicas, quienes tienen una constante presión de la sociedad moderna por ser y verse “hot”, a expensas de otras cualidades: a los hombres nos gustan las mujeres lindas, seguro, pero no nos podemos resistir (repito, nos derretimos) ante una mujer que es “hot” y que además es cool. Todas estas reinas de los tabloides - Britney, Lohan, Paris y las demás - querrán ser “hot”, pero no tienen la más mínima oportunidad de ser cool; ser esclavo de la opinión de los demás automáticamente te descalifica. ¿Por qué Angelina Jolie es la fantasía de hombres y mujeres por igual? ¡Ding, ding! “Hot” y cool. Estoy seguro que es lo mismo a la inversa: ¿Por qué a las chicas buenas le gustan los chicos malos? Porque son cool.

¿Queda alguien fuera del criterio de ser cool? Se me ocurren algunos. El entretenimiento para niños, por ejemplo, (en el cual he estado completamente inmerso desde que nació mi hija) no se puede medir bajo estos mismos principios, porque aspira a ser completamente inocente y libre de entrelíneas, mientras que el cool implica unas acciones y actitudes que no se mencionan directamente. Así que a los adultos que odian a Barney y a los demás: siento decirles que están aplicando erróneamente los conceptos de “coolness” a un área que está libre de tales preocupaciones.

Y luego de toda esta discusión, ¿cuál es el gran afán de señalar lo que es y no es cool? ¿Qué beneficio rinde? ¿No es esto algo increíblemente superficial? La realidad es que el que más y el que menos aspira a ser cool de una forma u otra, desde el joven de quince años hasta el viejito de ochenta. Además, preguntarnos por qué nos sentimos atraídos a todo lo que es cool es preguntarnos por qué nos atrae el peligro, y eso es una pregunta fundamental de nuestra existencia. ¿Cool?

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El Nuevo Cine de Terror

Una escena de la cinta Hostel

1980: La víctima corre por un bosque oscuro y desolado huyendo del asesino maniático. La víctima tropieza y cae al suelo, lo que permite que el asesino finalmente la alcance. La víctima grita desesperadamente. El asesino levanta su cuchillo. Cambio de escena.

2005: La víctima está atada con cadenas a una silla en un cuarto oscuro y mugroso. En una mesa a su lado hay una colección de instrumentos quirúrgicos, navajas afiladas, tijeras, un taladro de precisión, todos en metal brillante, impecable. La víctima mira a su alrededor mientras se da cuenta poco a poco de la situación precaria en la que se encuentra, y comienza a gritar y vomitar a la vez que entra en la habitación un hombre vestido en lo que parece ser un atuendo de cirujano con fetiche de látex. La víctima grita en agonía mientras el torturador utiliza los instrumentos en diferentes partes de su cuerpo. Todo el proceso de tortura se presenta paso a paso, en completo detalle.

La segunda escena describe una de las secciones de la cinta Hostel (2005), del director Eli Roth. La diferencia entre ambas escenas es típica de un nuevo género de cine que ha surgido recientemente en Hollywood, que David Edelstein de la Revista New York apropiadamente llama “Pornografía de Tortura” (”Torture Porn”). Mientras los “Slasher Flicks” de los ochenta se concentraban en el suspenso de la persecución, esta nueva generación de cintas en vez prefiere enfocarse en la carnicería que viene después.

La tendencia se ha visto en películas de años recientes como Saw (2004), High Tension (2003), House of 1000 Corpses (2003) y su secuela The Devil’s Rejects (2005), ambas del rockero Rob Zombie, y alcanza su pico con Hostel y Wolf Creek (2005), probablemente la más sádica del grupo. También tengo entendido que el “remake” de The Hills Have Eyes (2006) sigue este patrón, pero no la he visto aun. En todas la violencia gráfica alcanza niveles que previamente no se habían visto. En muchos casos en los que veía la película en mi casa, me encontraba dándole pausa a la cinta y tomando descansos para “aliviarme” de lo grotesco de algunas escenas. Nada divertido.

Como siempre, este género no es una invención completamente original del cine norteamericano. Luego que Hollywood encontró una mina de oro rehaciendo “ghost stories” originales de Japón (Ringu/The Ring, Ju-On/The Grudge, Honogurai mizu no soko kara/Dark Water), era cuestión de tiempo antes que empezaran a recibir influencia de las propuestas más violentas del cine de horror asiático. Este es el género de películas lidereado por Takashi Miike y otros directores que llevaron el “gore” a niveles sin precedentes (Miike, de paso, hace un “cameo” en Hostel). Créame, usted no ha visto violencia hasta que no haya visto cintas como Audition (1999), Ichi the Killer (2001) y Three…Extremes (2004). El “torture porn” americano no es una copia directa de las ultraviolentas asiáticas, pero mi predicción es que hacia eso es que se mueven.

En un artículo anterior titulado Sobre la Violencia en el Cine hacía una distinción entre la violencia “hueca”, que es aquella que se presenta de manera estilizada e inverosímil a propósito, como una forma de insularnos de la misma, y la violencia “fuerte”, que es aquella que se muestra en toda su crudeza y que produce en el espectador un sentido de tristeza y desesperación. En el caso de la violencia fuerte siempre nos queda la duda de si el cineasta está utilizando este recurso como una manera de llevar un mensaje, como es la controversia acerca de Irreversible, de Gaspar Noé. Muchas de estas cintas del nuevo cine de terror están caminando esa línea muy fina entre mensaje y explotación, otras sencillamente no piden disculpas por intentar “divertirnos” con sus espectáculos grotescos. De paso, si usted cree que las audiencias en general rechazan este tipo de diversión, piense de nuevo; la gran mayoría de ellas han sido rotundos éxitos taquilleros.

Por otro lado hay quienes aplauden a estos cineastas por “subir las apuestas” y tratar de cruzar esa última frontera del verdadero terror. En un mundo donde la gente vive insensible ante la violencia, el único terror que verdaderamente nos afecta es aquel que es creíble, grotesco y tangible. Como bien dice Edelstein en su artículo, Mel Gibson probó este punto con nada más y nada menos que La Pasión de Jesucristo.

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Glosario de Clichés del Cine

Indiana Jones

El sitio web del crítico de cine Roger Ebert tiene una sección titulada El Pequeño Glosario de las Películas, una colección de todos los clichés imaginables del mundo del cine. A este glosario contribuyen los lectores de la página y no es nada pequeño como sugiere el título. La verdad es que se se uno puede pasar horas leyendo las entradas, que son muy graciosas. Aquí están algunas de mis entradas favoritas:

  • Regla de Inmunidad a la Cascada: Siempre que un héroe en huida se tira por una cascada gigante, el villano presume que ha muerto. Pero el héroe siempre sobrevive.
  • Regla de Vindicación del Ermitaño: Siempre que el futuro del mundo está en juego, el gobierno recurre al científico solitario cuyas ideas y teorías habían sido rechazadas por ser absurdas, pero que ahora son la última esperanza para salvar a la humanidad.
  • Regla de Absorción Humana por Autobús: Siempre que un personaje mira a alguien en el otro lado de la calle, si un autobus pasa entremedio, el otro personaje desaparecerá.
  • “Dime dónde estás y yo te busco”: Frase que le hace obvio a todo el mundo, menos al héroe, que su amigo/supervisor se ha ido de parte de los villanos.
  • ¿Explosión? Ah, esa explosión: Para demostrar que es rudo o cínico, un personaje caminará hacia la cámara mientras ocurre una gran explosión en el fondo. El personaje ni siquiera parpadea.
  • Síndrome del Asesino Archivista: Siempre que un detective entra al apartamento de un asesino en serie, encontrará una pared repleta de fotos y recortes de periódicos de las víctimas.
  • Peleas en Barras: Siempre que comienza una pelea en una barra, TODO el mundo en el lugar comienza a pelear unos con otros, espontáneamente y si razón.
  • Muestra Automática de Chaleco: Cualquier personaje que ha sobrevivido misteriosamente un disparo directo inmediatamente se desabotonará su camisa para revelar que tenía puesto un chaleco antibalas.
  • Demostración de Credenciales del Villano: En cualquier película donde un villano es bien pero bien malo, y su maldad traciende la del villano tradicional, él establece este hecho muy temprano en la película, matando a sangre fría a uno de sus propios secuaces.
  • Beverly Hills, $9,021,000: Ninguno de los personajes principales en una comedia romántica es pobre. De hecho, casi siempre son muy afluentes.
  • El Gran Perro Mojado: Un perro mojado sólo se sacudirá para secarse si está al lado de un personaje bien vestido.
  • La Limpieza es Sexy: Los personajes femeninos nunca se bañan a menos que haya una conexión con sexo, violencia o lesbianismo implícito.
  • Teclado Frenético: En cualquier película donde hay computadoras, el usuario la opera escribiendo frenética e incongruentemente en el teclado, ignorando el mouse y la interfaz gráfica.
  • El Crimen a Veces Paga: Los villanos que eclipsan a los héroes resucitan en las secuelas como tipos buenos. Ver “Rambo” y “Terminator”.
  • Predeterminados Étnicos: Todos los asiáticos saben karate. Todos los latinos bailan salsa. Cualquier ruso está relacionado con un ex agente de la KGB que ahora trabaja para la mafia rusa.
  • Regla de la Corporación Malvada: Siempre que un héroe descubre el plan de una corporación malvada de arriesgar la salud pública por pura avaricia, la corporación cuenta con su propio equipo de asesinos profesionales y flota de sedanes negros para perseguir al héroe.
  • Voz Femenina de la Destrucción: Si se activa la función de autodestrucción en una base o nave espacial, la cuenta regresiva siempre la anuncia una voz de mujer.
  • Síndrome del Castillo de Arena Frank Lloyd: Todos los castillos de arena en las películas, especialmente aquellos que construyen los niños, parece que fueron diseñados por un equipo especializado de arquitectos, diseñadores y artesanos.
  • Escena del Carrito de Frutas: Todas las persecuciones automovilísticas incluyen una escena donde se vuelca o se destruye un carrito de frutas.
  • Síndrome del Abrazo Inútil: Si es la mañana siguiente y hay una persona durmiendo, esa persona estirará su brazo como para abrazar a la persona a su lado, pero siempre encontrará un espacio vacío pues la otra persona se ha levantado o se ha ido.
  • Dame tu Feedback: Siempre que un orador reacio o sin experiencia se para frente a un micrófono, se escucha retroalimentación.
  • Tipo malo-bueno: Este es el villano que podemos apoyar sólo porque este es su último “trabajo”, y luego de éste se retirará o establecerá el restaurante de sus sueños.
  • Antenas Humanas: Personajes que tienen la increíble habilidad de encender la TV en el momento preciso que el noticiero está reportando sobre algo relacionado a ellos.
  • Héroe Justo a Tiempo: El Villano arrincona a la víctima y apunta su arma. Se escucha un disparo. El villano sonríe irónicamente y cae muerto al piso. La audiencia se da cuenta que la víctima sigue viva. Alguien le disparó al villano por la espalda, ¿pero quién? La cámara enfoca al que disparó, una persona no violenta que no se supone que estuviera en la escena y que nunca ha disparado un arma anteriormente. Y todavía está apuntando el arma con manos temblorosas.
  • Inevitable: Cuando un personaje dice que definitiva, absoluta e irrevocablemente NO va a hacer algo, en la próxima escena aparece haciéndolo.
  • Efecto Leno: La película nos asegura que un evento recibió atención nacional cuando aparece Jay Leno haciendo un chiste al respecto en su programa.
  • Artefacto de Carga: Todos los templos antiguos tienen un tesoro en el mismo centro. Cuando se remueve este tesoro , el templo colapsa.
  • Principio del Amor/Odio: Cualquier hombre y mujer, ambos atractivos, que se odian al principio de una película se enamorarán al final.
  • Regla de la Secretaria: En cualquier escena donde un personaje irrumpe en la oficina de otro, la secretaria le advierte que no puede entrar. El personaje no hace caso y entra comoquiera, mientras la secretaria trata de detenerlo en vano.
  • ¡Chiiing!: Siempre que vemos un cuchillo con una navaja grande y brillante, escuchamos el sonido de roce de metal con metal, aunque el cuchillo no toque nada. También ocurre con las espadas.
  • La Sorpresa del Botiquín: En todas las cintas de suspenso, la víctima aparece buscando algo dentro de un botiquín con espejo. Cuando cierra el botiquín se ve en el espejo que el asesino está parado detrás de la víctima, donde antes no había nadie.
  • La Caminata: Un grupo de héroes camina al unísono y con determinación hacia su misión. Esta escena siempre se muestra en cámara lenta y con una música solemne.
  • Tres Palabras Sencillas: Cuando alguien dice: “nunca lo he visto antes en mi vida”, las últimas tres palabras garantizan que está mintiendo.
  • Regla de No Callar: En las películas, la frase “que hable ahora o calle para siempre” sólo aparecerá en una boda específicamente cuando alguien interrumpirá la ceremonia.

Y como éstas hay muchas más. Pueden leerlas todas (son más de 600 entradas) directamente en la página de Roger Ebert. Muy recomendado.

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Visitando las Influencias de Tarantino: Lady Snowblood

Shurayukihime - Lady Snowblood

En estos días estuve viendo la película Shurayukihime: Lady Snowblood, una interesante y sangrienta cinta japonesa de venganza de 1973. La recomendación vino en una lista de Amazon.com de las películas que más influenciarion a Quentin Tarantino al realizar su famosa saga Kill Bill Volumen 1 y Volumen 2. Aunque Tarantino sacó una gran cantidad de escenas y detalles de otras famosas películas de artes marciales y “westerns”, Lady Snowblood es probablemente la influencia más fuerte. De hecho, es la evidencia principal que tienen aquellos que acusan a Tarantino de saqueador de la historia del cine y artista del “copy-paste”, a diferencia de sus fanáticos que lo consideran un director excepcional que rinde homenaje a sus favoritos (creo que me considero parte del segundo grupo).

Durante los tiempos de caos de la Restauración Meiji a finales del siglo 19, cuatro asesinos atacan a una familia inocente en una aldea de campo. Los bandidos asesinan al esposo y al hijo, y violan a la esposa, quien jura venganza contra los cuatro. Más tarde la esposa logra matar a uno de ellos, pero en el proceso la arrestan y la encarcelan. Sabiendo que probablemente nunca saldrá viva de la prisión, la mujer seduce a varios guardias penales para quedar embarazada. De esta forma nace Yuki, la niña que será criada con el único propósito de completar el plan de venganza de su madre. Ya que la madre muere dando a luz, Yuki pasa toda su niñez bajo la tutela de un maestro de artes marciales que la entrena brutalmente en su misión, casi al punto de maltrato. El resultado es una bella pero peligrosa joven asesina sin sentimientos que dedica su vida a ir en busca de los restantes tres asesinos.

Los asesinos en Lady Snowblood
Los asesinos en Lady Snowblood.

Los Asesinos en Kill Bill
Los asesinos en Kill Bill.

Notarán que la historia de Yuki tiene cierto parecido con la historia de O-Ren Ishii, y la trama de venganza definitivamente es paralela a la historia de La Novia/Beatrix Kiddo. Una cantidad de escenas y detalles visuales de Kill Bill salen directamente de Lady Snowblood, en especial la sangre que brota a chorros con el corte de la espada, las secuencias de dibujos/animación y otros elementos. En algunas escenas los montajes son idénticos. La banda sonora de Kill Bill también utiliza música original de Lady Snowblood.

Sangre en la nieve: El final de Lady Snowblood
Sangre en la nieve: el final de Lady Snowblood.

Sangre en la nieve: el final de O-Ren Ishii
Sangre en la nieve: el final de O-Ren Ishii.

A diferencia de Kill Bill, la violencia en Lady Snowblood se trata desde un punto de vista más serio, y la cinta termina cuestionando la venganza y sus frutos. Al final hay un giro inesperado que, interesantemente, podría presagiar la historia que Tarantino ha mencionado que tiene planificada para una tercera parte de Kill Bill. Recomiendo Lady Snowblood a todo fanático de Tarantino que quiera ver de dónde salió (casi) todo.

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Una Introducción al Cine Zombie

Zombies

“Pueden ser cadáveres que caminan, esclavizados por un maestro Vudú para hacer trabajos. Pueden aparecer como esclavos cuyas mentes son controladas por científicos, extraterrestres, o alguna otra fuerza maligna. Se les puede representar como cuerpos reanimados poseídos por poderes demoníacos. También pueden ser los restos animados de miembros de civilizaciones antiguas, que buscan vengar la profanación de sus tumbas. Y, más popularmente, pueden ser muertos vivientes que se alimentan de la carne de otros. Una palabra se usa para describir a todos estos seres: el zombi.”

- De la introducción al Zombie Movie Database

Desde hace varios años me he vuelto un verdadero fanático de las películas de zombies. Como mencioné en un artículo anterior titulado Sobre la Violencia en el Cine, esta obsesión se ha dado gracias a Netflix y los P2P, que hacen posible conseguir una cantidad de películas raras y de bajo presupuesto, cine que jamás usted verá exhibiéndose en su teatro más cercano ni en las góndolas de su tienda de vídeo.

¿Qué tienen de especial las películas de zombis? Se me hace difícil explicarlo. La realidad es que estas películas pueden ser un gusto adquirido, y su apreciación de ellas dependerá totalmente de su tolerancia al cine de bajo presupuesto, horrenda actuación (en muchas aunque no en todas) y el “gore” abundante. Estas características, sin embargo, son las que le dan ese toque especial, la charrería (”campiness“) que las hace tan malas que son buenas. En efecto, mis películas favoritas de zombis, más que aterradoras suelen ser emocionantes y hasta graciosas, como mencioné en el artículo de la violencia en el cine.

Ahora bien, la línea que divide las películas que “son tan malas que son buenas” de las que son simplemente malas es muy fina. A menos que usted tenga mucho tiempo que perder le ruego que no se siente a ver una película simplemente porque dice “zombie” en el título. Créame que he visto muchas malas de verdad. Es por eso que aquí le presento una guía que le debe servir como introducción al mundo del buen cine zombi.

Una Escena de Night of the Living DeadPrimero que nada, una excursión en el mundo de las películas zombi debe comenzar por las esenciales, y por lo tanto usted debe empezar con la cuadrilogía de los muertos de George Romero: Night of the Living Dead (1968), Dawn of the Dead (1978), Day of the Dead (1985) y Land of the Dead (2005). Esta serie de cintas es el estándar sobre el cual se debe juzgar cualquier otra película de este tipo; después de todo, George Romero literalmente inventó el género moderno del zombi, y creó muchas de las “reglas” del mundo de los muertos vivientes. Anteriormente escribí un artículo titulado Los Muertos Vivientes de George Romero, que ve en detalle las películas en esta serie.

Es de notar que Night of the Living Dead se encuentra en el dominio público y usted puede descargarla gratuita, legalmente y en su totalidad a través del Internet Archive.

Los muertos vivientes de Romero han inspirado algunas versiones nuevas de sus películas. Aquí cabe destacar el “remake” de Night of the Living Dead de 1990, dirigida por el famoso maquillista de la cinta original, Tom Savini. Esta versión es bastante buena considerando que rehacer un clásico nunca es fácil. En este caso Savini inteligentemente utiliza nuestro conocimiento de la original para darnos unos “twists” interesantes en la trama. También es importante destacar la versión del 2004 de Dawn of the Dead que, aunque no tiene ningún tipo de asociación con George Romero, es una excelente adaptación y en general una tremenda película de zombis.

Zombie, de Lucio FulciTampoco podemos hablar del mundo zombi sin mencionar al segundo maestro del género Lucio Fulci. Este director italiano es uno de los mayores exponentes del llamado “Eurotrash” y “Giallo”, cine de explotación reconocido tanto por el sexo y la violencia como por la mala actuación y mal doblaje. Por supuesto, estos no son impedimentos para una buena cinta de zombies, y Fulci creó algunas de las mejores, incluyendo Zombie (1979), que fácilmente compite con las mejores de Romero y que, lejos de ser una imitación barata, añade una cantidad de elementos interesantes (sólo mire la escena en que un zombie lucha contra un tiburón real bajo el agua). De Fulci también recomiendo The Beyond (1981), que añade una buena dosis de gore y una trama surreal. City of the Living Dead (1980), a pesar del gore, es un poco aburrida y solamente la recomiendo para aquellos que ya han visto otras mejores. Zombi 3 (1988) es mejor ya que sigue una trama más parecida a Zombie.

Algunas películas del género que también recomiendo:

  • 28 Days Later (2002): La película que revivió el género para el siglo 21 y que introdujo el concepto de los “zombies que corren”. Escalofriante y efectiva.
  • La trilogía Evil Dead: Evil Dead (1981), Evil Dead II (1987) y Army of Darkness (1993) son de lo mejor y más divertido del género, ya que alternan entre el terror puro y la comedia de golpe y porrazo.
  • Shaun of the DeadComedias Zombie: Shaun of the Dead (2004) es una comedia absolutamente esencial para cualquier fanático de zombis porque hace parodia de todas las “reglas” de las películas del género. Return of the Living Dead (1985) también es muy graciosa y verdaderamente “ochentosa”. Enter…Zombie King (2003) mezcla a los muertos vivientes con la lucha libre mexicana (¡!).
  • Dead Alive (1992): ¿Sabía usted que antes de Lord of the Rings y King Kong Peter Jackson era un director de películas “ultragore” de bajo presupuesto? Dead Alive, también conocida como Braindead, es una mezcla de comedia y terror y es probablemente la película más sangrienta en la historia del cine, y no exagero. Al igual que Evil Dead II, la comedia se impone por mucho sobre el terror, así que los galones de sangre no nos afectan mucho.
  • Asia: Japón y Hong Kong últimamente se han convertido en las nuevas capitales del cine de terror y, por supuesto, no podían faltar las películas de zombis de esta región del mundo. Dos excelentes son Bio Zombie (1998) y Junk (2000). Ambas son homenajes directos a George Romero.
  • Otras independientes: Estas son películas que redefinen “low budget” pero que son entretenidas. The Dead Next Door (1988), es malísima en la actuación pero tiene buena acción y maquillaje. En Dead Meat (2004) los zombies surgen cuando la enfermedad de la vaca loca se transmite a los humanos; hasta aparece una vaca zombi.
  • Burial Ground: Nights of TerrorBurial Ground:Nights of Terror (1981): Una cinta italiana que más que los zombis (que no están mal) se conoce por algunas escenas super extrañas entre una madre y su hijo. El actor que interpretaba la parte del niño era en verdad un adulto, y resultaba más “creepy” que los mismos zombis.

Otras que no son tan buenas:

Puede mantenerse al día en los acontecimientos del mundo zombi en All Things Zombie y leer más reseñas de películas en el Zombie Movie Database.

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Televisión Recomendada: En Cinta

En Cinta

A aquellos que son fanáticos del cine de contenido y que les gusta pasar los fines de semana en casa les recomiendo el excelente programa En Cinta, que se transmite todos los sábados a las 9 PM por el canal 6 de la televisión puertorriqueña (TuTV). En Cinta es una mesa redonda donde se analiza a fondo una película diferente en cada programa. De la página web de Tu Universo Televisión:

La Fundación Puertorriqueña de las Humanidades auspicia este programa co-producido por Roberto Gándara Sánchez, del Centro de Investigación y Política Pública de la Fundación Biblioteca Rafael Hernández Colón, y WIPR-TV.

Rubén Ríos Ávila modera este formato que no tiene precedentes en la televisión usual. Cada programa comienza con el resumen de una película y luego se pasa a un diálogo con tres invitados, diferentes en cada programa, sobre los temas que provoca el filme. El resumen y la discusión se complementan con escenas de la película, por medio de una cuidadosa edición.

No se trata de reunir un grupo de críticos de cine a hablar exclusivamente de técnicas, de valores de producción o de la calidad de tal o cual actuación. No se trata de un programa de reseñas de cine. En Cinta aspira a más. Para cada programa juntamos a tres interlocutores apasionados con un moderador, porque les interesa el tema de esa película en particular, porque ese tema posee una trascendencia de gran peso para nosotros como pueblo y como parte de la comunidad mundial.

Las películas que discuten no siempre son desconocidas para el público general; en programas recientes han analizado filmes tan famosos como American Beauty, Blade Runner y Amores Perros. Otras cintas que han explorado recientemente son The End of the Affair, Ragtime, Chinatown, High Noon y muchas más. El resúmen que dan al principio del programa es útil y permite disfrutar del análisis sin tener que haber visto la película con anterioridad.

La fortaleza del programa es que los invitados analizan la cinta a fondo, con una profundidad que ya no se ve en la televisión puertorriqueña ni norteamericana. De hecho, el programa dura una hora y no tiene pausas comerciales, lo que ayuda en la continuidad. Es un excelente antídoto a la televisión “a la carrera” de hoy, que no toca un tema por más de tres minutos y tiene que irse a pausa comercial cada cinco. También veo que el programa corre en paralelo con un curso universitario relacionado.

Pensando en el fenómeno de los vlogs (video blogs), los sitios web de vídeo como iFilm y Channel 101, la televisión por Internet y la cola larga, se me ocurre que este programa es un candidato idóneo para ofrecerse a través de la red. Ya que el contenido de un programa como éste no “expira”, sería interesante poder rebuscar y descargar programas pasados. Además imagino que el programa se produce sin fines de lucro, y una distribución a través de la Internet le ayudaría a encontrar su nicho, una audencia mucho mayor (pero mucho más enfocada) de la que pueda tener ahora.

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Cine Recomendado: Cría Cuervos de Carlos Saura

Cría Cuervos

En estos días estuve viendo la excelente cinta española Cría Cuervos (1976), de Carlos Saura, que mira en varios niveles los efectos de la dictadura de Franco y la transición de España hacia la democracia. A diferencia de historias como La Fiesta del Chivo, que se preocupan más por los eventos históricos, Saura se enfoca en la vida privada de una familia militar de la época. En este caso la familia es una alegoría de la situación española: el patriarca corrupto y represivo que muere al principio representa el régimen de Franco, mientras Ana (Ana Torrent), la hija de este general fascista, representa la sociedad española que, tras la muerte del dictador, debe construir un nuevo futuro, pero el lastre de un pasado violento y represivo hará de ésta una tarea difícil.

Uno de los aspectos más interesantes de este filme es cómo el director nos logra mantener completamente envueltos en la historia a pesar de lo poco que ocurre en la trama. De hecho, si a usted le irritan las películas contemplativas donde “prácticamente no ocurre nada”, es posible que esta no sea la película para usted. Por otro lado, la cinta es absolutamente efectiva en meternos en la mente de Ana. Es verdaderamente escalofriante ver cómo estos sentimientos de odio y deseos de venganza le pueden suceder tan naturalmente a una criatura tan inocente. Escalofriante sí, pero sorprendente no, tomando en cuenta cómo la niña ha visto al padre abusar constantemente de la madre, llevándola literalmente a la muerte. ¿Podrá levantarse España? En ese momento histórico Saura da una respuesta pesimista: la violencia sólo puede generar violencia. Cría cuervos y te sacarán los ojos…

Esta es una de esas películas donde el montaje de cada escena -ángulos, enmarque, luces, colores- tienen un significado importante dentro de la alegoría. El site Cinergía contiene una excelente página que analiza varias de las escenas desde un punto de vista técnico. Además contiene una serie de enlaces, lecturas y preguntas de discusión que pueden ayudar a entender los temas centrales.

Por último, Cría Cuervos cuenta con una de las canciones tema más cool que he escuchado en mucho tiempo. La canción se llama Porque Te Vas, original de José Luis Perales e interpretada por la cantante Jeanette. Aquí se las dejo para que la escuchen:

Jeanette - Porque Te Vas

Sobre la Violencia en el Cine

La novia toma su venganza en una escena de Kill Bill

Últimamente he encontrado una afinidad por el cine de terror, especialmente el cine de bajo presupuesto de los setenta, los zombies, y el llamado “EuroTrash”, o cine de explotación europeo, principalmente italiano. Esta obsesión ha sido posible gracias a Netflix y al Internet, que me permiten conseguir películas que ni en mil años estarían disponibles en Blockbuster Video o en otras tiendas reconocidas. Cabe señalar, para aquellos que no están familiarizados con el cine de la época, que desde finales de los sesenta hasta principios de los ochenta se produjeron algunas de las películas más extravagantes, violentas, y escandalosas que jamás se hayan puesto en celuloide. Y esto no sólo aplica al terror; los setenta vieron una variedad de géneros de explotación que aun al día de hoy nos parecen increíbles.

Una de las interrogantes más comunes de la gente es cómo a un fan del género del terror le puede atraer tanta violencia, que usualmente se representa de una forma muy gráfica y repugnante. La respuesta está totalmente en el tono con que se maneja la cinta.

En el caso del terror de bajo presupuesto, la exageración abunda en todos los elementos, y la violencia es sólo uno de ellos. La exageración de la sangre, lo inverosímil que resulta ver en pantalla a un zombie o un monstruo espacial, y la mala calidad de la dirección y la actuación crean una barrera imaginaria que impide una identificación con lo que estamos viendo. En este sentido, el cine de terror B funciona más como comedia, donde nos reímos de lo absurdo que resulta todo. En inglés le llaman a esto “campiness” (afectación), o el efecto de una película que “es tan mala que es buena“.

Un ejemplo interesante (y más reciente) de esta disociación en la violencia ocurre con los filmes de Quentin Tarantino, donde la violencia funciona casi como un cómic, y el efecto final es afín al de un vídeo musical. Piensen en los diálogos fascinantes pero totalmente irreales de Pulp Fiction o las sangrientas secuencias de acción en Kill Bill. Tarantino se roba, inclusive saquea (como decía una cineasta en el excelente programa En Cinta del canal 6 de televisión) imágenes, diálogos y tramas arquetípicas de la historia del cine. Estos homenajes son tan obvios e icónicos que resultan inmediatamente reconocibles, como si el director estuviera sentado a nuestro lado explicándonos de dónde sacó cada cosa. Esta total conciencia de que estamos ante un montaje es una pared invisible que evita que la violencia nos afecte personalmente.

Otro buen ejemplo de cómo el tono en una película lo es todo: Recientemente vi dos películas muy notorias del género de explotación caníbal (hey, sólo quería satisfacer la curiosidad, ¿OK?). Cannibal Ferox (1981, Umberto Lenzi) funciona totalmente como una farsa, y las escenas de “gore” resultan más graciosas que nada por el tono tan cursi del filme. Holocausto Caníbal (1980, Ruggero Deodato), por otro lado, es un asalto total a los sentidos; el tono es mucho más real, brutal y nada divertido. Lo más interesante es que en Ferox es más gráfica que Holocausto.

Otros directores utilizan la ultraviolencia sin fines de explotación como una forma de calar hondo en la audiencia, usualmente con situaciones tomadas de la realidad social. En cintas como Ciudad de Dios (2002, Fernando Meirelles), Mala Leche (2004, León Errázuriz) y Amores Perros (2000, Alejandro González Iñárritu) la violencia es gráfica y terrible, pero está al total servicio de la historia como una forma de abrirle los ojos al espectador. Piensen también, por supuesto, en la violencia de La Pasión de Jesucristo (2004, Mel Gibson). Esta diferencia en tono es lo que Margaret Ervin Bruder llama la violencia “fuerte” versus la violencia “hueca”. La violencia fuerte, dice Bruder, son aquellas “pesadillas que vale la pena tener”.

Quizás el ejemplo más impactante de una “pesadilla que vale la pena tener” lo vi en la película Irreversible (2002, Gaspar Noé) . En la escena más controversial de esta cinta, una mujer es violada sin piedad, mientras el asaltante la agarra por el pelo y le azota la cabeza una y otra vez contra el pavimento. Esta terrible escena se muestra en su totalidad, sin reparos, y es probablemente la experiencia más triste, dolorosa y aterradora que he tenido en película alguna. Ninguna otra cinta, inclusive algunas que son más gráficas, me han afectado tanto como ésta. El director cumple su propósito en obligarnos a ver una realidad que quisiéramos olvidar fácilmente. En este caso la violencia en la pantalla nos hace más sensibles a la violencia real.

Como dice el crítico de cine Roger Ebert: “Lo importante no es qué tema trata la película, sino cómo la película trata el tema”.

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Un zombie encuentra su cena en una escena de Land of the Dead

El miedo en el cine, al igual que el humor, es un asunto totalmente subjetivo. Mientras algunos deliran de risa ante el humor de productos hollywoodenses como American Pie, otros sencillamente no le ven la gracia (si no me creen sólo miren las reseñas de usuarios para esta cinta en el Internet Movie Database). Con las películas de terror pasa exactamente lo mismo y, de hecho, cada vez se hace más difícil encontrar filmes que den verdadero miedo. El buen escritor/director de cine de terror sabe esto mejor que nadie, y por eso se preocupa de hacer cine que funcione en diferentes niveles. Jaws funciona porque si el tuburón no te da miedo, todavía quedas con una excelente película de aventura. Por eso después de treinta años sigue siendo de lo mejor, aunque sabes perfectamente cuándo aparecerá Bruce el tiburón y a quién se va a comer. Por otro lado, ¿quién querría ver The Ring más de una vez? Quítale el elemento sorpresa y te das cuenta que es una película absolutamente tediosa, similar a cuando Homero Simpson fue sobrio por primera vez a un juego de beisbol ("¡No me había dado cuenta lo aburrido que era esto!").

Esta semana apareció en cartelera el filme Land of the Dead, del "padre del terror moderno" George A. Romero. Esta es la cuarta parte de lo que para muchos fanáticos (me incluyo) es una de las mejores sagas del cine de horror de todos los tiempos. La serie se ha disinguido por los excelentes guiones, escritos por el mismo Romero, donde se mezcla la violencia gráfica con la crítica social. Son películas divertidas y extravagantes que además funcionan en otro nivel por la inteligencia y visión que Romero le imparte. Un poco de historia:

En 1968 Romero, entonces director de comerciales, creó una película de bajo presupuesto que redefinió para siempre el cine de terror. Night of the Living Dead revolucionó un género que hasta entonces se preocupaba más por las historias góticas de vampiros, momias y hombres lobos y las reemplazó por una atmósfera mucho más oscura, un holocausto donde los muertos se levantan para comerse a los vivos y donde no puede haber un final felíz. Por primera vez se enseñaba la sangre y entrañas de forma gráfica y explícita; a los zombies se les ve arrancando carne humana de los huesos y saboreando su sangre. Esta cinta marcó el principio del cine de horror moderno, y abrió paso a una de los mejores décadas en el cine de terror: los setenta.

Night of the Living Dead, aún cuando resulta absolutamente efectiva en el área del miedo y el suspenso (me dio miedo a mí, y ni hablar de la reacción que debe haber causado en su momento), contiene elementos de crítica social que la elevan más allá de la simple explotación. El colapso de la sociedad, la tensión entre razas y el rol de las autoridades son todos temas que el público de aquella época, sumergido en la crisis de la guerra de Vietnam, captó muy bien. Romero continuaría usando efectivamente la mitología zombie para la observación social en sus siguientes proyectos.

Dawn of the Dead (1978), la secuela a Night of the Living Dead, es considerada por muchos la mejor película de zombies en la historia del cine. Esta vez Romero hace una sátira social mucho más directa y mordaz, siguiendo la historia de varios sobrevivientes del holocausto zombie que se refugian en un centro comercial. Aquí Romero aprovecha el escenario para criticar el consumerismo y la complacencia de nuestra sociedad; el centro comercial es el refugio más atesorado, tanto para humanos como para zombies. Romero aumenta el nivel de sangre, pero le inyecta también una dósis de humor para nivelar (¿En qué otra película se puede ver una guerra de pastelazos entre humanos y zombies?).

En 1985 Romero lanza Day of the Dead, la tercera en la serie. En esta ocasión seguimos la historia de un grupo de militares y científicos viviendo en una base subterránea luego del holocausto zombie. Los científicos abogan por la calma, la investigación del fenómeno y la búsqueda de una cura, pero los militares destruyen estas esperanzas en favor de la fuerza bruta. Romero nuevamente inserta la crítica social, esta vez apuntando sus cañones a la militarización de la era Reagan. En cuanto a historia esta es la más floja de la serie, y algunas actuaciones son tan pésimas que bien podrían ser de telenovela mexicana. Romero mismo lo admite y explica que sus ambición era crear un filme mucho más épico y grandioso, pero el presupuesto no fue suficiente. Afortunadamente los efectos especiales y los zombies se ven magníficos.

Ahora, veinte años después llega Land of the Dead, gracias a un resurgir en la popularidad del cine zombie que comenzó en el 2002 con 28 Days Later y Resident Evil, y que inclusive produjo una nueva versión de Dawn of the Dead (2004), pero sin asociación alguna con George Romero, ni la sátira ni el humor de la original. Romero cuenta vez con un presupuesto mucho más generoso de $15 millones, aunque todavía modesto para los estándares del cine moderno, y un reparto de actores reconocidos.

En Land, los humanos se han amurallado dentro de una ciudad con clases sociales muy marcadas. La mayor parte de la ciudad es un ghetto de pobreza, vicio y crimen, mientras los más privilegiados viven en un rascacielos de lujo extravagante llamado Fiddler’s Green. La muralla que protege la ciudad contra los zombies la defiende un ejército de mercenarios contratados por Kaufman (Dennis Hopper), el "presidente" de la ciudad que también tiene intereses económicos en el vicio, apuestas y la prostitución del ghetto. Los mercenarios salen regularmente fuera de la ciudad al mundo zombie en camiones blindados en busca de abastecimientos para los residentes de Fiddler’s Green. Lo que no se dan cuenta es que poco a poco los zombies han comenzado a comunicarse entre sí, aunque rudimentariamente. La crueldad de los mercenarios impulsa un agrupamiento masivo de zombies que se dirigen a la ciudad en busca de venganza. Mientras esto ocurre, Cholo (John Leguizamo), un mercenario con aspiraciones de vivir en Fiddler’s, se disgusta cuando Kaufman le niega la posibilidad de entrar a la vida del lujo. Cholo se apodera de un camión blindado y amenaza con abrir las puertas de la ciudad a la invasión zombie.

Este es definitivamente el capítulo más alegórico de la serie. Es obvio que Romero crea un paralelo con el estado actual del primer versus el tercer mundo y la llamada guerra contra el terrorismo post septiembre 11. Inclusive en un punto se escucha a Kaufman decir "no negociamos con terroristas", haciendo eco de las palabras de George W. Bush. A pesar que la trama se mueve demasiado rápido -me hubiera gustado ver más y absorber mejor este doble mundo de lujo y miseria- la cinta nunca degenera en la acción tonta de películas como Resident Evil, donde cada lucha va acompañada de música tecno y las partes "cool" son en cámara lenta al estilo Matrix. Por supuesto, Romero no se olvida del "gore", y aquí hay más que suficiente; las entrañas y las cabezas vuelan por los aires, y esperen a ver lo que hace un zombie con el arete de ombligo de una residente de Fiddler’s. Si esto es así en el cine, imagínense cómo será la "versión del director" en DVD.

La cinta es exitosa y le hace más que justicia al legado de las anteriores en la serie. Land of the Dead y la cuatrilogía de los muertos vivientes son excelentes películas de terror y de ideas. Romero una vez más seduce con el miedo y trasciende con el mensaje, y de paso le da una lección al Hollywood desechable de películas con fecha de expiración.

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